jueves, mayo 10, 2012

La nacionalización de Bankia



Por fin, la nacionalización de Bankia es una de las jugadas más brillantes del nuevo ejecutivo de Mariano Rajoy.  Sin complejos, sin temores, sabiendo de la responsabilidad del momento, prefiere adueñarse de un gran banco en quiebra y pilotar su destino, antes de dejarlo caer en la fauces de este monstruo insaciable, llamado crisis.
El ejecutivo, con esta medida, salva a la entidad bancaria, a sus accionistas, a los ahorradores, a la vez que deja un mensaje claro: el que paga manda. El dinero público es de todos y quienes quieran utilizarlo para salvar sus nefastas políticas, deberán supeditarse a la voluntad de todos (encarnada en el gobierno). 
Rajoy envía una señal de compromiso con su política de ajustes y demuestra que no es incompatible con tratar de procurar un marco adecuado para sembrar las bases del crecimiento económico. Las empresas que tenían sus ahorros y sus finanzas en Bankia ahora están totalmente respaldadas por el ejecutivo.
La nacionalización de Bankia convierte a esta entidad en propiedad de la nación, en propiedad de todos. Los gestores de esta entidad deberán rendirnos cuenta a todos y las políticas de esta entidad tendrán que ser transparentes para todos.
Pero Bankia a su vez es accionista en muchas empresas españolas que ahora, por este hecho, nos tendrán que rendir cuenta a todos (MAPFRE, Grupo SOS, IBERIA, NH hoteles, INDRA, entre otros) porque sus problemas, desde ya nuestros, los resolvemos todos a través de nuestros representantes. 
Bankia  sería, por tanto, el caballo de batalla del ejecutivo en su empeño por hacer fluir el crédito. Para ello, pondría en venta los pisos que atesora Bankia al precio que hoy dicta el mercado. Y así,  rompería el pacto silencioso de la banca española para evitar conceder  hipotecas, préstamos y créditos a fin  de no asumir las pérdidas en sus entidades y continuar repartiendo los inmerecidos dividendos. 

La nacionalización de Bankia sería el principio de la solución al tremendo problema financiero que asfixia a las entidades bancarias. La nueva perspectiva de Bankia repercutirá en el resto de la banca española, y nos ayudará a alcanzar el anhelado "fondo de la crisis", desde el cual comenzar a edificar el nuevo sistema financiero español. Hacer lo contrario sería un craso error.

martes, febrero 14, 2012

De la dictadura a la democracia.

Todos los cubanos opositores deberían leer este ensayo. Todas las personas que deseen cambiar la realidad cubana deberían conocer este magnífico legado.http://www.aeinstein.org/organizations/org/DelaDict.pdf

Para la democracia, acción.


La vieja discusión entre el intelectualismo y los que abogan por la acción se ha instaurado en la disidencia cubana. Esta divergencia existió ya entre los socialdemócratas rusos, a principios del pasado siglo, en los albores de la revolución bolchevique. La experiencia nos dice que cuando se genera un movimiento renovador los protagonistas siempre tienen distintos enfoques, unos abogan por las tácticas intelectualista y otros piensan que las condiciones ya están maduras para comenzar la acción.


El intelectualismo no es el mero hecho de analizar y conceptualizar la realidad circundante, nos proporciona, a través del conocimiento, los instrumentos necesarios para transformar dicha realidad. El intelectualismo no contradice ni está reñido, per se, con las tendencias que preponderan la acción práctica. Las dos posiciones se nutren y se compensan, ambas bien coordinadas llevan in ciernes el fin del régimen. La acción práctica bien planificada, podríamos decir, es el culmen del intelectualismo. El intelectualismo inmovilista es mera contemplación y la acción sin intelectualismo es pura temeridad. Para que se produzca el cambio hacia la democracia las fuerzas renovadoras necesitan coordinar un plan estratégico de acción donde se contemplen todos los escenarios de la lucha pacífica y todos los pasos a seguir.


Yo admiro y respeto profundamente a Las Damas de Blanco porque son las únicas en Cuba que con una táctica simple han puesto en aprieto al régimen totalitario. Ellas no preguntan sobre ideologías, saben que solo la acción constante, la demostración permanente de su descontento evidencia la opresión existente.


Las Damas de Blanco son invulnerables a la penetración de la Seguridad del Estado porque su programa es transparente y consiste en manifestar su malestar en público. No hay otra hoja de ruta, para ser Dama de Blanco no hay que conspirar, sólo manifestarse cada fin de semana contra la existencia de presos políticos. Los infiltrados de la Seguridad del Estado -con certeza existen allí dentro- no tienen más remedio que salir en procesión a las calles con el resto y, por lo tanto, cumplir con el único plan táctico de la organización, para los ciudadanos todos los que se manifiestan son disidentes, o un cubano descontento y por tanto será visto como un símbolo de resistencia. Cada vez que estas pacíficas mujeres son reprimidas, el pueblo visualiza la naturaleza del régimen, incluso, los propios agentes de la Seguridad del Estado se harán muchas preguntas, ellos también son parte de ese valeroso pueblo y, por ende, víctimas dobles de la dictadura, porque sufren y proporcionan sufrimiento a sus propios hermanos.


Cualquier organización disidente para saber cuan eficaz es su actividad debería desplegar sobre una mesa su plan estratégico y responderse a la pregunta ¿con esto podemos derrocar al régimen? La respuesta nos ayudará a llegar a la conclusión de que tenemos que coordinar con otros grupos disidentes y entre todos involucrar al pueblo. Ni las Damas de Blanco por si solas, ni el Proyecto Varela, ni Arco Progresista, ni Yohani con su web, ni el Movimiento de Opción Alternativa, ni el Movimiento Libertad y Democracia, ni Martha Beatriz Roque, ni el Comité Cubanos Proderechos Humanos, ni la Fundación Lawton de Derechos Humanos, cumpliendo su plan punto por punto no podrán cambiar la realidad cubana, si no coordinan sus actividades en un plan estratégico.



El tejido de organizaciones disidentes es amplio y variado, no existe rincón de la isla donde no se cuenten por cientos los grupos opositores. Pero todos, a decir verdad, están penetrados por los agentes de la Seguridad del Estado. Para evitar el impacto de la actividad del régimen en estos grupos, la solución más sabia es la transparencia y la coordinación. Y mejor aun, sería convertir a los propios agentes del régimen en nuestros máximos colaboradores. ¿Cómo se hace? De diversas formas, que los disidentes tengan que interactuar con la ciudadanía, solidarizándonos con sus causas, sus problemas, sacando a la luz nuestros símbolos, manifestándonos planificadamente. Tendríamos que preguntarnos: ¿Vamos a atentar contra algún policía? ¿Vamos a disparar a algún dirigente? ¿ Vamos a cometer actos terroristas? ¿Vamos a asaltar algún cuartel del ejercito? ¿ Vamos a alzarnos en armas contra el régimen? Si las respuestas a estas preguntas son negativas, entonces hemos llegado a la conclusión siguiente: no tenemos nada que ocultar, no tenemos por qué conspirar. Defender los Derechos Humanos además de ser un honor, debe ser un acto visible y transparente. Aspirar que el pueblo sea libre y dueño de su destino debería ser visible y transparente. Denunciar las injusticias que comete el tirano contra la ciudadanía debe ser un acto visible y transparente. Sólo así, se puede construir una verdadera oposición que aspire a aglutinar en su entorno al pueblo, el único capaz de hacer cambiar la penosa realidad de Cuba.


Ser disidente, por tanto, no es conspirar, sino actuar para los cubanos y con los cubanos. Entender que el secretismo nunca ha sido nuestro aliado, al contrario, es alidado del régimen que hace que nos temamos los unos de los otros. A los cubanos nos interesa saber quienes sufren, quienes son las víctimas, de dónde emana la injusticia para que el conjunto de ciudadanos pueda entender que existe una parte de la sociedad organizada y preparada para guiarnos por el camino hacia la victoria. Los ciudadanos identificarán ese nosotros dispuestos a cambiar la horrible realidad de Cuba.


Ha llegado el momento de la acción planificada, de salir de los tolerados estrecho márgenes. Salir del mero intelectualismo de la mano de los intelectuales comprometidos, planificando cada paso de la lucha pacífica. Se pueden coordinar actividades, por ejemplo, pararnos a una hora determinada en la puerta de nuestros hogares con nuestro hijos en silencio. Reunirnos todos, por ejemplo, en el parque de nuestro barrio a la hora del noticiero. Evidenciando de esta manera el rechazo a la manipulación, mostrando, entre iguales, el descontento. Podríamos convertir la música tema del noticiero en la señal que nos indique el comienzo de acción: algo tan sencillo como ir al parque más cercano y reunirnos en silencio todos los días. El régimen no tiene capacidad para reprimirnos a todos a la vez. Y si lo hace, movilizará, el mismo, la conciencia nacional. Podríamos en estas reuniones leer los versos de Nicolás Guillen : “....No sé por qué piensas tú soldado que te odio yo, si somos la misma cosa tú y yo......” repetirlo hasta la saciedad. Al fin y al cabo, todos somos víctimas de la dictadura, los policías también son víctimas del régimen.


Las manifestaciones pueden ser diversas, pintar una paloma blanca en la pared de nuestras casas como muestra de descontento y reprobación. Así veremos cuántos somos nosotros, saquemos a la calle el poder de la mayoría, sin violencia, con amor, por nuestros hijos, por nosotros mismos, por nuestra dignidad.


El rol de las organizaciones disidentes deberá ser estar preparadas y coordinadas para encabezar estos actos que no deben ser espontáneos. Los grupos disidentes deberían utilizar sus infraestructuras a través de toda la isla para dar a conocer a los ciudadanos los hechos acontecidos mostrándoles las experiencias para las siguientes manifestaciones. Los disidentes deberían alentar a los cubanos a luchar por su futuro y mantener este espíritu hasta que se produzca el inevitable cambio.


Tenemos que manifestarnos, nadie en el mundo nos va a dar nada porque nos dediquemos a quejarnos de cómo vulneran nuestros derechos. El camino nos lo han indicado, fuera de Cuba, las exitosas movilizaciones del norte de Africa, y dentro en la isla, las Damas de Blanco quienes valientemente salen a caminar en silencio, sin permiso, armadas de una sonrisa y un gladiolo blanco demostrando ser más fuerte que todos los medios que poseen y gastan los esbirros de la Seguridad del Estado. Esta es la mejor muestra que una pequeña acción constante combinada de los grupos disidentes es la mejor arma que haría volar por los aires cincuenta años de miedo y dictadura. Somos muchos, tan sólo tenemos que ponernos en marcha, exhibir y repetir nuestro descontento hasta la saciedad. Pero no podemos hacerlos sin coordinación, se necesita una estrategia global de los grupos disidentes y pasos tácticos transparentes que nos ayuden a alcanzarla.

lunes, noviembre 21, 2011

Mi intervención en la presentación del Instituto del Pensamiento La Rosa Blanca en la Universidad Internacional de la Florida


Estimados amigos:

Es para mí un placer y un honor estar aquí con ustedes en la inauguración de este Instituto de Pensamiento La Rosa Blanca. Ahora no puedo más que recordar al artífice de todo esto, el señor Rafael Díaz Balart, quien dedicó toda su vida y obra a la nación cubana. Rafael siempre hizo mucho hincapié en lo que, según él, era uno de los principales problemas de Cuba, las relaciones raciales. Por eso es para mí - repito- un grandísimo honor que Lincoln Díaz Balart me haya invitado a conversar de forma breve de un tema tan importante, que sin embargo, a lo largo de la historia ha estado rodeado de un halo de tabú.

Cuba, por definición, es un país mestizo donde conviven dos razas desde hace más de cuatro siglos. Aunque, originalmente, una raza representaba al poder colonial y la otra a los esclavos arrancados de África, con el transcurso del tiempo, estas razas tan diferentes conformaron al cubano actual, integrado en una sociedad multirracial, con cultura, idioma y costumbres propias.

En 1868 cuando Carlos Manuel de Céspedes comenzó la Guerra de Liberación, la población de la isla alcanzaba aproximadamente un millón y medio de habitantes - 70 por ciento blancos y el 30 por ciento negros. Y es significativo el dato de que, al final de la contienda, el 70 por ciento de los soldados del ejército mambí eran negros, así como el 40 por ciento de los generales.

Antonio Maceo, Guillermón, Moncada, Quintín Banderas, Manuel Delgado, por sólo citar algunos, representan el espíritu que caracterizó la lucha por la liberación. El mayor aporte en vidas y esfuerzo lo realizaron los cubanos negros, en ese anhelo de alcanzar el último aspecto que faltaba para consolidar la nación cubana: la independencia de la patria.

Tras la firma del tratado de París, donde España reconoce la derrota en su contienda contra Estados Unidos, los norteamericanos intervienen en Cuba y con ello, la situación de la población negra empeora . Los siguientes gobiernos de Estrada Palma y José Miguel Gómez no hacen nada por solucionarlo.

Durante los primeros gobiernos de la República los negros perdieron lo que habían conquistado en el campo de batalla luchando contra la metrópolis española. Los anexionistas se dedicaron a levantar el miedo a la revolución negra en la isla para negar los derechos a los cubanos afrodescendientes. El descontento de los negros fue la causa de la creación del Partido Independiente del Color por Evaristo Estenoz con el fin de participar en las elecciones de 1908. Este partido fue el embrión del levantamiento negro en Cuba que entró en la historia como la Guerra del Color de 1912, rebelión que fue sofocada sangrientamente en algo más de dos meses con el terrible saldo de 3000 compatriotas muertos.

Aunque en la República la situación del negro mejoró, no podemos afirmar que se igualó a su compatriota blanco. Ya en la Constitución de 1940 se proclama la igualdad racial. En esta época los negros se protegen organizando sociedades de socorro y beneficencia como la Unión Fraternal, el club social Buena Vista, La tropical. Estas organizaciones les permitieron a muchos acceder a la educación y a puestos de trabajo vedados hasta entonces a los de su raza.

El Partido Socialista, legal en esa época, influyó en la mejora de las condiciones de los obreros y en particular de los negros. Muchos dirigentes sindicales negros militaron en sus filas y desde allí representaron a la clase obrera cubana. Por mencionar algunos nombres Jesús Menéndez, Aracelio Iglesias, Blas Roca y Lázaro Peña comenzaron su andadura política dentro del Partido Socialista de Cuba.

En la Cuba actual el problema negro no se ha resuelto ni mucho menos. A pesar de que el discurso oficial afirma que en la isla, después del triunfo de la Revolución, se eliminó el racismo, la verdad es que los negros ocupan el ultimo nivel de la escala social. El propio Fidel Castro, a raíz del III congreso del Partido Comunista, reconoce que existen muchos indicios de discriminación en la sociedad y propone una especie de discriminación positiva para que los negros accedan a parcelas de poder solamente reservadas para sus revolucionarios compatriotas blancos. Esta discriminación positiva apenas repercutió en la sociedad. Los criterios del color siguieron predominando a la hora de seleccionar cuadros dirigentes, gerentes de firmas, embajadores, miembros del comité central. En este mismo período la población penal cubana es en su gran mayoría negra, los índices de fracaso escolar inciden más en los alumnos negros, las familias negras son las más desestructuradas, los habitantes de los barrios marginales siguen siendo mayoritariamente negros y así un largo etc de ejemplos.

Los cubanos, con la Revolución, se han convertido en ciudadanos de segunda, sin derechos ni libertades, y el problema negro continua intacto, con el agravante de que no existen canales para reparar esta injusticia. Incluso, se da la paradoja de que los negros son llamados constantemente a agradecer la obra de la Revolución bajo el argumento de que por primera vez en al historia son verdaderamente libres y son amenazados con el fantasma del miedo a que regresen los cubanos de Miami con su racismo burgués.

No obstante a esto, muchos de los grupos disidentes cubanos son encabezados por líderes negros. El doctor Oscar Elías Bisset, Vladimiro Roca, Guillermo Fariñas, Manuel Cuesta Morúa, Berta Soler, Jorge Luis García Pérez, Antúnez, entre otros, representan a los líderes opositores negros que heroicamente se enfrentan a la dictadura castrista en favor de los derechos humanos y la democracia.

El rap cubano, negro y contestatario, es una de las pocas manifestaciones culturales que dentro de Cuba ha logrado señalar abiertamente a la dictadura como la causa de las desgracias de la isla. Grupos como Los Aldeanos y Eskuadrón Patriota prestan sus gargantas para ponerle ritmo al malestar colectivo de la juventud cubana.

Es bueno señalar, y en esto deberíamos enfatizar en este Instituto que ahora creamos, que no habrá igualdad de oportunidades, ni derechos, ni libertades para nadie en Cuba hasta que no se establezca en la isla un gobierno democrático, que se someta al Estado de Derecho. Por tanto, la labor fundamental de todos los comprometidos con el futuro de la isla, será aunar esfuerzos y voluntades para luchar por derrocar a la dictadura y así establecer un marco donde todas las diferencias sociales se puedan solventar democráticamente, un marco donde las palabras del maestro, José Martí, recobren toda su plenitud e importancia: “… Dígase hombre y se habrán dicho todos sus derechos….”

Muchas gracias.


Sábado, 12 de noviembre 2011.

lunes, agosto 01, 2011

GRACIAS ELISEO

Ha muerto Eliseo Alberto el autor de uno de los libros que más ha influido en mi vida -”Informe contra mi mismo”- donde reflejó como nadie los entresijos de la llamada realidad cubana. Eliseo murió exiliado en México dejándonos un interesante legado a los amantes de la literatura. Sus novelas y sus poesías constituyen una valiosa joya del tesoro nacional cubano. Gracias a su obra, con su muerte alcanzará el sitio reservado a los inmortales.

Adios y gracias Eliseo.

sábado, junio 11, 2011

Diamantes contra dinero

Columnas de diamantes son mis pensamientos

génesis de mis acciones y gobierno de mi verbo.

Columnas que sostienen las tesis por las que muero

Pilares de mis doctrinas, guías de mi universo.


Diamante por transparente: ni miente ni es perverso

Diamante por su valía, columnas por llevar el peso,

el peso de la bondad, lo humano, lo justo y lo honesto.


Diamante que no está en venta, no vendo mis pensamientos

ni sirvo de coro a nadie, por alto que sea su puesto.

Diamante que es la guía, la guía de mi universo.


Podrás tener tesoros, panfletos y coros hueros

pero diamante de vida, diamante de pensamiento

trasparente como el agua, fuerte como el acero,

eso a ti no te pega, a ti te pega el dinero.



César Menéndez Pryce

Madrid, 11 de junio de 2011.

19:15 hrs


viernes, mayo 20, 2011

Adios Zapatero, adios

Si yo fuera Zapatero no hubiera renunciado a la reelección en 2012. Iría como los mártires a ofrendar mi suerte asumiendo ante las urnas las consecuencias de mi carrera política. La percepción que deja es de abandono en un momento delicado para el país -en plena crisis-. Cuando anunció que no iría por su tercer mandato, en su cara se dibujó el alivio de aquel que deja un peso con el que jamás pudo y su mirada era la del personaje impotente que realizó múltiples tareas y él mismo o la realidad se encargaron de deshacer, cual condena de Sísifo. El cheque bebé, el plan de dependencia, la retirada de las tropas de los conflictos internacionales, el pleno empleo y la derrota de ETA quedaron en el mismo punto donde las encontró. El estado del bienestar se encuentra aún más lejos que cuando llegó al poder y de herencia deja muchas prohibiciones, muchas para mi gusto, muchas para vivir en una sociedad libre. Tan libre es esta sociedad que los hombres se pueden casar con hombres y las niñas pueden abortar a partir de los 16 años, por citar algunas de sus conquistas.

Zapatero se retira dado un paso hacia la derecha, dejando sin argumentos a las personas honestas de su partido. La abundancia heredada del anterior gobierno, la regaló demagógicamente hasta agotarla ¿tal vez, pensó con eso comprar votos? Pero cuando los bancos nos llevaron a la bancarrota, por cambiar las reglas del juego a mitad de la partida, el poder ejecutivo no los llamó a contar, y por contrario, les inundó los bolsillos de dinero público, mientras tanto, los medios fanfarroneaban sobre los millones y millones de beneficios de las entidades financieras, las fastuosas primas que cobran sus ejecutivos, sus gigantescas nóminas, sus millonarias primas y jubilaciones. Zapatero aplaudió y aplaudió a quienes le devoraban día a día. Desde mi punto de vista al Zapatero le faltó ser consecuente con su formación, con sus principios y con su abuelo. Las cosas se llaman por sus nombres, porque ningún eufemismo entusiasta nos iba a sacar de esta profunda crisis. Esos millones de personas desamparadas que viven al borde de la miseria merecieron más de su presidente.

El poder que emana del pueblo es, sobre todas las cosas, para defender a este de los peligros que constantemente le acechan. Zapatero no le paró los pies a los poderosos, por el contrario, humilló a los humildes y se los sirvió en bandeja de plata: jubilación a los 67, versus pagas vitalicias para los ex presidentes, compatibilidad a ocupar grandes cargos en las mayores entidades económicas del país; salarios mil euristas para todos los que tienen la suerte de trabajar, versus contratos blindados y millonarios para los ejecutivos de la banca y empresas fuertes de la nación. Se le pide austeridad al pequeño para salir de esta crisis, pero a nadie se le explica quien nos metió en ella y por qué no pagan los responsables.

Zapatero no tocó las leyes que podían allanar el camino político de esta sociedad. Se sintió bien con la presente ley electoral, manchada por su archiconocida falta de democracia. Sin embargo, tocó leyes no importantes: lo referente a la cohesión nacional y debatió durante no sé que tiempo sobre las nacionalidades dentro de España y otras banalidades menos urgentes.

Si el presi pensaba que ocho años es el tiempo máximo que debe pasar un presidente del gobierno en el poder, entonces lo coherente sería tratar de promover la limitación de la duración a dos mandatos del poder ejecutivo por ley, pudo legislar que los partidos y las principales organizaciones nacionales tuvieran que convocar elecciones primarias cada cuatro años, para darle la oportunidad a los miembros de esas organizaciones de ejercer la verdadera democracia, democracia que se trasladaría a todos los rincones de esta sociedad. Zapatero pudo proponer el fin de las listas de los partidos y no lo hizo, pudo tratar de igualar los votos de todos los españoles, independientemente de la comunidad donde habiten y no lo hizo. Zapatero no abonó la democracia, le faltó estatura política y miras de estadista. Zapatero no quiso entrar en la historia por la puerta grande y se conformó con alejarse del pueblo como los demás políticos.

Zapatero deja casi 5 millones de parados, compartiendo país con políticos corruptos de toda calaña y color, banqueros super millonarios, prensa plegada a las prebendas de los grupos de poder que la sustentan. Zapatero en ocho años ha cerrado todos los mecanismos defensivos y correctores de las masas. Pero ya la pasada semana los jóvenes se manifestaron mostrando el legado del aún presidente del gobierno:

Juventud sin futuro

sin casa

sin curro

sin pensión

sin miedo

Zapatero se va invicto dejando tras de si un reguero de almas vagando a quienes no le da la oportunidad de descansar en paz, juzgándole con su voto en las urnas. Pero estas almas no están muertas, simplemente aún callan.


miércoles, marzo 09, 2011

Los cubanos solos ante el inminente fin de régimen.



Si los cubanos seguimos pensando en el final biológico, como punto de inicio para acometer nuestra sagrada tarea, estamos perdidos. Si pensamos que para salvar a la patria necesitamos la ayuda de los poderosos e influyentes del mundo, estamos menospreciando el sacrificio padecido por tantos mártires a lo largo de nuestra historia.

La experiencia reciente nos demuestra que la lucha contra la dictadura la tenemos que librar nosotros mismos, con los medios que poseemos, con los medios que seamos capaces de poner a disposición de nuestra causa. Lo fundamental es contemplar la posibilidad de dar nuestra vida por lograr el cambio hacia la democracia. Para ello es necesario la honestidad de nuestros planteamientos e ideas. Honestidad que nos llevarán a la única verdad posible: Nos urge la unidad a toda costa.

Si continuamos solos y disueltos, estamos perdidos. Un profesor que tuve alguna vez me repetía una máxima de la inteligencia: “no desviarse a objetivos falsos”. Y los cubanos nos enredamos en cuestiones que nada tienen que ver con el principal objetivo nuestro: la derrota inmediata de la dictadura. Únicamente si nos consagramos a nuestro principal objetivo seremos capaces de tragarnos nuestros orgullos y el infantil afán de protagonismo que nos hacen tan vulnerables.

Todo nuestro accionar debería ir dirigido a aglutinarnos y a actuar en contra del régimen. Fidel Castro parafraseando a la Biblia dijo: “... o estás conmigo, o estás en contra mía....” Nosotros tenemos que decir: si estás en contra del régimen, estás conmigo.

Si seguimos desacreditando a quienes se sacrifican junto a nosotros, estamos perdidos. No podemos seguir sospechando y menospreciándonos nosotros mismos. En este momento es muy importante sumar, no todos somos inmaculados, habrá alguien por allí, tal vez que lo sea. Mas creo, que todos, de alguna forma, hemos colaborado con el régimen. Los inocentes pioneros, los revolucionarios declarados, los inoperantes contrarrevolucionarios, los presos políticos casuales, los que aceptaron el destierro antes de seguir encerrados, los trabajadores del improductivo sistema, los estudiantes universitarios, los policías, los esbirros, los cederistas, los chivatones, los compradores en la bolsa negra, los vendedores en la bolsa negra, los jineteros, los turistas, los falsos comunistas, los comunistas de hacha y machete, los estudiantes de “bombochies “, los barbudos dirigentes, los que padecen del síndrome de Estocolmo, los disidentes, los nefastos invasores de bahía de cochino, los estudiantes callados, los macetas, los miserables, los cobardes, los que prefirieron poner mar por medio, los que habían vivido antes de la revolución, los que provocaron esta revolución, los calumniadores, los artistas, los vagos, los profesionales, los deportistas, los políticos supercríticos con Cuba y cómplices de Pinochet o Sadam Hussein, los que critican a Cuba y toleran a China, quien escribe estas lineas, todos somos culpables de lo que sucede en Cuba. Todos hemos sido cómplices necesarios para que tamaña atrocidad perdure hasta ahora. Por eso lo único que debemos hacer es ponernos en marcha en pos del fin inmediato del régimen. Pensando que no tenemos más recursos que nosotros mismos. Si nos lo proponemos en 15 días terminamos con la era Castro. Solo tenemos que salir a la calle todos, o encerrarnos todos en nuestras casas. Una de las dos variantes terminaría con el régimen en 15 días, solo tendríamos que ponernos en marcha.


sábado, febrero 26, 2011

Manifestación en Madrid


Organizaciones democráticas cubanas en el exilio se manifestaron hoy frente a la embajada cubana en Madrid para homenajear a Orlando Zapata Tamayo, al cumplirse el primer aniversario de su muerte.


Representantes de los 75 presos de la primavera negra entregaron simbólicamente una carta al embajador cubano donde demandaban la liberación de los presos políticos y de conciencia. En el documento pedían el cumplimiento y respeto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y exigían al gobierno de la isla el reconocimiento de la disidencia interna.

Esta manifestación contó con el apoyo de organizaciones y partidos españoles como UPyD, Ciudadans y ASOPAZCO.

Todo transcurrió en un clima solemne y solidario sin reportarse ningún incidente.

domingo, febrero 06, 2011

LOS HIJOS

Los hijos

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Paso frente a la tele y me quedo prendida de una frase de Zenaida Romeu, directora de la camerata que lleva su nombre. Es martes y la energía de esa mujer, invitada al programa Con dos que se quieran, me deja sentada frente a la pantalla mientras las papas se queman en la sartén. Responde las preguntas con destreza, con un lenguaje diferente a la cháchara aburrida que tanto abunda en otros espacios. En pocos minutos, cuenta de las dificultades para crear una orquesta femenina, de cuánto le molesta la falta de seriedad en algunos artistas y de aquel día en que se peló al calvo para presentarse junto al maestro Michael Legrand. Todo eso y más, narra con una energía que me hace percibirla con la batuta siempre en la mano y la partitura por delante.

Sin embargo, no es su propia historia la que me deja pensando cuando regreso a la espumadera y al fogón, sino la de sus hijos. Ya es el tercer o cuarto invitado al programa de Amaury Pérez que confiesa que su prole vive en otro país. Si no recuerdo mal, también Eusebio Leal habló de su retoño emigrado y pocos días antes Miguel Barnet describía una experiencia similar. Todos han mencionado el hecho con naturalidad. Lo han explicado sin reparar en que precisamente ese éxodo masivo de gente joven es la principal evidencia del fracaso nacional. Que los hijos de una generación de escritores, músicos y políticos –incluso los del Ministro de Comunicaciones y del director del periódico Granma– hayan preferido partir, debe poner a estos frente a la duda de si han contribuido a edificar un sistema donde sus propios descendientes no quieren vivir.

La emigración es un fenómeno que ha dejado una silla vacía en casi todas las casas cubanas, pero la alta incidencia de esta en las familias integradas al proceso es muy sintomática. El número de hijos de ministros, líderes partidistas y representantes culturales que se han radicado en el extranjero parece superar al de quienes han salido de estirpes más críticas o contestatarias. ¿Será que al final los disidentes o inconformes les han transmitido un mayor sentido de pertenencia a sus pequeños? ¿Se habrán percatado esos rostros famosos que las criaturas nacidas de ellos los están negando al alejarse?

Miro a Teo por un rato y me pregunto si algún día tendré que hablar de él en la distancia, si en un momento confesaré –frente a una cámara– que no he logrado ayudar a crear un país donde él quiera quedarse.

(ESCRITO POR YOANI SANCHEZ)

jueves, febrero 03, 2011

AHORA

El mundo árabe se levanta contra la opresión, un ferviente clamor de libertad recorre las plazas de Egipto, Yemen, Túnez. Millones de gargantas sedientas de justicia social estallan en un rugido libertario para debilitar las cadenas de las despóticas dictaduras. Del otro lado del planeta, los cubanos contemplan en vilo las escaramuzas del tirano. Es la hora de ponerse de pie y gritar: ¡Basta ya! Mañana será tarde, hoy la mecha enrabietada de los pueblos está encendida. El ejemplo de esas masas cansadas de ser esclavas nos muestra el único camino posible. Levantarse contra el tirano es el mejor servicio a la patria y al futuro del mundo. Nuestros hijos nos mirarán como nosotros miramos hoy a los valientes árabes que luchan por la democracia. Adelante cubanos que la patria os contempla orgullosa.

viernes, noviembre 26, 2010

EL PEQUEÑO HERMANO CUBANO

He descubierto un blog llamado “Pequeño hermano” de Ernesto Morales Licea . Un inteligente y fascinante periodista cubano, dueño de una agradable y comprometida narrativa. Me gusta lo que dice por su forma tan especial de contarlo. Es lo mejor que he leído en los últimos tiempos. Aunque no esté de acuerdo con todo lo que escribe, si creo en el sentido de su arriesgado trabajo. Es un joven intelectual contestatario y les convido a seguirle. Ernesto, que vive dentro de Cuba, es simplemente genial, necesario y diferente.




http://elpequenohermano.wordpress.com

domingo, noviembre 21, 2010

EL PROYECTO DE LINEAMIENTOS DE LA POLITICA ECONOMICA Y SOCIAL EN CUBA


He leído con detenimiento los lineamientos de la política económica y social y aunque reconoce el tradicional sistema de planificación central, lo importante es que habla “de dar cabida a las nuevas formas de gestión de la economía nacional” o sea, “las empresas de capital mixto, las cooperativas, los usufructuarios de tierras, los arrendadores de establecimientos -locales-, los trabajadores por cuenta propia -autónomos- y otras formas que pudieran contribuir a elevar la eficiencia del trabajo social”.

Se menciona la separación de las funciones estatales y empresariales, de elaborar un reglamento para las empresas. Se habla de definir las facultades de las empresas y los instrumentos financieros para dirigir, organizar y producir. Se opone a que las finanzas internas de las empresas sean intervenidas por instancias ajenas a las mismas, plantea que el control de la gestión empresarial se base en mecanismos económicos-financieros. Menciona la creación de un mercado de aprovisionamiento para la venta mayorista destinado a las empresas no estatales. Se dice que se avanzará hacía la unificación monetaria. Se habla de fortalecer el papel del salario en la sociedad. Propone en el sector turístico, como complemento a la oferta estatal, la actividad no estatal en alojamiento, gastronomía y otros servicios. Dice que se adoptarán nuevas formas organizativas en la construcción, tales como: las cooperativas y el contratista como trabajador por cuenta propia. Propone la construcción de nuevas viviendas por vía no estatal y flexibilizar la permuta, compra y venta y arriendo de viviendas para facilitar la solución de las demandas habitacionales de la población..

Dice que hay que reestructurar las ofertas de bienes y servicios en correspondencia con la demanda solvente de los consumidores, para lo cual prevé que debería revisarse las prohibiciones que limitan el comercio actualmente.

También menciona otros elementos que me gustan menos pero que en mi opinión son mera justificación para dar sentido a lo que hasta ahora ha habido en la isla. A grosso modo me gusta lo que allí está escrito... Ojalá no sean palabrerías.


viernes, octubre 29, 2010

¿Por qué no hacerlo en serio?


La publicación reciente de las medidas encaminadas a lograr la reactivación económica en Cuba ha dejado perplejos a quienes pensaron que al fin alguien se disponía a tirar en serio del carro de la economía cubana. Se llegó a vaticinar un cambio ”al estilo chino”, donde se darían algunas libertades económicas, manteniendo herméticamente cerradas las puertas a la libertad política. Sin embargo, las medidas anunciadas en Granma, más allá del toque cosmético, resultan un llamado a fortalecer la economía sumergida y reconocimiento tácito del fallecimiento del modelo cubano.


Esta coreografía vacía, destinada a atraer en vano el socorro europeo, nos lleva a pensar que allá arriba, donde se cuece la política cubana, ya no queda nadie que crea en el potencial del país para salir por sus propios pies de la crisis sin coste para el decrépito régimen totalitario. Es tanta la enajenación de los Castro, que cometen la torpeza de anunciar el fin del “paternalismo estatal” escribiendo en los titulares de los periódicos que van a enviar a un millón de trabajadores estatales a sus casas sin sustento de ninguna clase. En vez de sacar a la luz un buen paquete de medidas dinamizadoras, ponen todos los focos sobre el archiconocido sobredimensionamiento del sector público en la isla. Al parecer, de tanto repetir sus mentiras, los actuales líderes creen que los cubanos , si tuvieran la oportunidad de elegir donde trabajar, preferirían los empleos estatales por 20 dólares al mes, en vez de emplearse en una empresa privada que funcionase con todas las garantías legales.


Para desarrollar esta idea yo comenzaría por definir a Cuba de la forma más simple posible : Cuba es una isla tropical en ruinas sometida a una dictadura, sin ninguna infraestructura, habitada por doce millones de habitantes que sobreviven gracias al mercado negro. Nadie trabaja y la juventud solo piensa en emigrar al exterior, donde viven ya tres millones de cubanos.


Tengo que matizar la definición de isla tropical y borrar la imagen de playas naturales, hermosos campos de jugosas frutas, vibrantes carnavales de ron y tabaco, blancas embarcaciones amarradas en pequeños y escondidos embarcaderos; y sustituirla por la idea de un lugar caluroso con un montón de ruinas, repleto de casas derruidas, escuelas rotas, calles intransitables por los baches, las fosas y las basuras, donde la escasés y las colas ornamentan el paisaje pero que aun así, el todo alberga el encanto del hermoso ayer.


Los doce millones de cubanos que podrían constituir un atractivo para la creación de riquezas, por sus salarios exigüos y su escaso margen para salir adelante, convierten a la isla en un lugar triste y doloroso para el visitante extranjero. Y aleja a cualquier posible inversor de querer poner en juego su dinero en la isla.


Si los cubanos pudieran constituirse en pequeñas y medianas empresas en un entorno legal seguro, la situación cambiaría. Los cubanos podrían labrar el futuro con sus manos a través del trabajo y la inventiva. Estas ahora escasas infraestructuras mejorarían automáticamente, se reconstruirían las carreteras, las lineas férreas, los puertos y aeropuertos, los grandes y pequeños hoteles, los acueductos, el alumbrado. Todo tendría que adaptarse a las nuevas condiciones.


Si pudieran adquirir lo necesario para vivir y emprender un negocio de forma legal, disminuiría la influencia del mercado negro en la geografía cubana. Las cosas no se “resolverían” sino se comprarían como se hace en todo el mundo. El viejo aparato burocrático sería devorado por la dinámica de las empresas, donde cada hombre de negocio custodiaría sus propios intereses y nada caería en el vacío que genera “el papá estado”.


La juventud sería la primera en adaptarse a los tiempos modernos. Nada más basta con observarlos en la actualidad con su enorme apatía y entender que vienen pidiendo cambios que les garanticen un futuro construido por ellos a su propia medida. Los jóvenes demostrarían quienes son y lo que son capaces de hacer en condiciones mínimas de libertad.


Los casi tres millones de cubanos que viven fuera de la isla se incorporarían al proceso, unos por oportunismo, otros por olfato económico. Al final se involucraría la gran mayoría que anhela el bienestar para su familia.


Si me pongo en el lugar de los que dirigen ahora la isla, con todos sus miedos y sus miserias, si quisiera mejorar las condiciones económicas de verdad, lo primero que haría sería eliminar las dos monedas nacionales y dejaría una única moneda que pueda cambiarse por cualquier divisa del mundo, así le daría seguridad a los cubanos y sentido a su trabajo.


Crearía empleos realmente productivos que movieran la economía cubana; no los esperanzadores chiringuitos para zapateros remendones publicados por los Castro que adquirirían sus pegamentos y clavos en el mercado negro como hasta ahora vienen haciendo.



Infraestructuras:


Brigadas particulares de construcción organizadas en cooperativas o pequeñas empresas privadas.


Empresas de reparación, alquiler y ventas de todo tipo de maquinarias para la construcción, importadores y distribuidores.


Empresas de instaladores de cableados y tendidos eléctricos.


Empresas de pavimentación y construcción de carreteras.


Bufetes de arquitectos, empresas de topógrafos y informáticos.


Liberaría la compra y venta de inmuebles para viviendas y locales para empresas.


Crearía inmobiliarias para alquiler de edificios y locales para empresas.




Agricultura y Pesca:


Propiciaría la creación de verdaderos mercados libres campesinos donde los agricultores puedan vender sus productos, sembrar lo que deseen. Permitiría la figura del intermediario agrícola en plazas y supermercados, que puedan trabajar asociados a hoteles, comedores o restaurantes diversos. Permitiría los peones agrícolas y jornaleros independientes.


Permitiría las cooperativas o empresas privadas que operen los cientos de centrales azucareros parados en estos momentos para que puedan producir azúcar y todos los derivados de la caña destinados al consumo interno.



Permitiría la cría de animales y el sacrificio y la venta de forma libre así como el procesamiento de sus derivados.

Permitiría el procesamiento, congelación y envasado de frutas y verduras, así como su comercialización.


Permitiría la pesca y la comercialización libre en lonjas pesqueras.



Consumo y Turismo:



Permitiría los pequeños mercados privados, tiendas de ropa , electrodomésticos, barberías y peluquerías, pescaderías, carnicerías, pollerías, fruterías, pastelerías, panaderías, empresas de servicios y reparaciones. Permitiría la fabricación de zapatos productos de piel y plásticos. Permitiría la creación de pensiones, hostales y casas rurales para turistas nacionales y extranjeros.


Para poder llevar a cabo estas ideas, crearía seis o siete zonas francas en toda la isla destinadas a la importación de materias primas, maquinarias e instrumentos de trabajo y electrodomésticos.


Por ejemplo, en el Mariel, en el aeropuerto de Baracoa, en el puerto de Nuevitas, en los puertos de Holguín y Cienfuegos.


Crearía dentro y fuera de estas zonas polígonos industriales donde se pudieran almacenar, o crear talleres, puestos de venta etc, para las empresas privadas extranjeras o cubanas.


A estas zonas francas tendrían acceso, desde Cuba, las personas nacionales constituidas en empresas importadoras, y allí comprarían las materias primas y herramientas necesarias para desempeñar sus labores: harina, sal, manteca, cuero, plásticos, tornillos, acero, maquinarias, coches, productos químicos, pesticidas, instrumentos, tejidos, prendas de vestir, electrodomésticos. Estas zonas francas las dotaría de casas de cambio, representantes de entidades bancarias cubanas, oficinas y despachos de alquiler.



Desde el exterior tendrían derecho a entrar las empresas exportadoras interesadas, sobre todo las que trabajen las materias primas. Éstas tendrían que pagar un canon para operar en la zona franca, producir o almacenar. Yo, si fuera del gobierno, estimularía a los empresarios de origen cubano a invertir en estos recintos, ya que serían gente sensibilizada con la situación de la isla (no son el enemigo).


Las zonas francas constituirían en si una fuente de empleo para traductores, camareros, transportistas, custodios, informáticos, consultores, personal administrativo, bomberos, etc. Además, se constituiría en bolsa de empleo para subcontratar personas o empresas de servicios que solicitaran los empresarios radicados en ese perímetro.

Estas zonas francas deberían tener sus propios hoteles, lugares de recreo y convenciones para los hombres de negocio que allí asistan.


Me atrevo a decir que los anteriores intentos de crear estas zonas francas fracasaron porque no encontraron compradores nacionales en las magnitudes que pensaron, y sólo compraban allí algunas empresas estatales cubanas sin ningún poder real de decisión, y todo era lento y colmado de burocracia.


El Estado, a través de leyes, tendría que regular las condiciones laborales de los trabajadores de todas las empresas incluidos los que trabajan dentro del perímetro de la zona franca, creando el concepto de salario mínimo interprofesional, revisable todos los años hasta alcanzar niveles justos. Por ejemplo, el salario mínimo interprofesional en las condiciones actuales debería ser de 2000 pesos al mes. Los empleadores podrían pagar impuesto al estado de 400 pesos por trabajador contratado. El trabajador tendría derecho a vacaciones pagadas e indemnizaciones por despido (por ejemplo a 20 días por año trabajado). También pagarían impuestos por ejercer una actividad económica, impuestos sobre personas físicas, todo esto garantizaría trabajo para economistas, contables, administradores, gestores, inspectores, fitosanitarios, policías, guardafronteras, jueces, abogados, transportistas, hosteleros, casas de huéspedes, restaurantes, lavanderías, almaceneros, etc. De estos últimos impuestos estarían excentos las empresas radicadas en las zonas francas.


Con este tipo de iniciativas el Estado, por una parte evitaría el endeudamiento por concepto de materias primas y lograría que el dinero y los recursos fluyan hacia la isla a pesar de su falta de crédito internacional, además de poder cobrar por permitir operar en las zonas francas y beneficiarse de la reactivación económica a través de los impuestos y la creación de empleo. El embargo sería un coladero porque muchas empresas norteamericanas presionarían para hacer negocio en estos sitios, sobre todo, porque entenderían que comercializarían directamente con empresas privadas cubanas y no con el Gobierno. Si estas empresas mantienen su actual posición, quedarían fuera de la oportunidad de hacer negocio en la isla.


Ese millón de trabajadores que ahora constituye una carga para el Estado y un dolor de cabezas, con las condiciones que trato de imaginar y por el hecho es estar contratados en empresas privadas podrían generar unos 400 millones de pesos al mes en concepto de seguridad social, crearían muchísimos bienes, serían autosuficientes, y con el tiempo alcanzarían un nivel de vida claramente superior al que gozan actualmente.


Este tipo de economía atraería a muchos turistas y hombres de negocios y con ellos la abundancia necesaria para que la economía cubana se reactive.


Cada cubano se convertiría en un potencial creador de riquezas y dejaría de ser el pichón enjaulado a la espera de que caiga algo de comer en su pico vacío.


Los disidentes políticos seguiríamos luchando por alcanzar el siguiente escalón: las libertades plenas para todos los cubanos, el derecho a elegir, el derecho a la información, el derecho a disentir, el derecho a opinar, el derecho a organizarse en partidos políticos, el derecho a viajar, el derecho a la propiedad, el derecho a la democracia. Porque resulta aberrante que en una oficina o sabe quien dónde se haya decidido echar a un millón de cubanos a la calle para que se dediquen a remendar zapatos con materiales robados. Los cubanos merecemos algo mejor y eso sólo se alcanza a través de la democracia con mayúsculas y en tres D: Democracia, Democracia, Democracia.

No obstante, si los nuestros comen, mejor.


César Menéndez Pryce.


viernes, julio 23, 2010

DESTIERRAN A LAS DAMAS DE BLANCO PARA SILENCIAR A CUBA

En los últimos días los presos políticos cubanos reciben una sorprendente llamada del cardenal Jaime Ortega donde les dice más o menos así: “te quedan más de diez años de cárcel y tienes que decidir entre seguir preso o irte con tu familia para España”.....”La respuesta debe ser en el acto, no hay tiempo....”

Este es el modus operandi de “la operación habana”, una trama creada entre la Iglesia cubana, el régimen cubano y el gobierno de España para resolver el cómo sostener el poder en un país ingobernable donde los síntomas de un estallido social por colapso general son cada vez más evidentes, no hay trabajo, no hay turismo, no hay dinero, no hay educación, no hay transporte, no hay medicina, no hay agricultura, no hay electricidad, no hay viviendas, no hay disciplina, no hay crédito internacional, no hay proyecto de futuro y, por primera vez, no hay un líder.


El primer objetivo es eliminar los movimientos dentro de la isla los cuales, al fin, gozan del respeto, el respaldo y la admiración internacional, y se oponen abiertamente a la política oficial. Las abanderadas de estos movimientos son las Damas de Blanco quienes se manifiestan constantemente en la calles de la Habana sobreponiéndose a las amenazas, las golpizas y las detenciones de la policía del régimen. Tienen una hoja de ruta bien clara: la libertad de todos los presos políticos, injustamente encarcelados en la primavera del 2003. Desterrar a los presos con sus familia es desterrar a las Damas de Blanco.


Esta organización de mujeres valientes ha ido calando en el resto de los partidos y grupos de oposición señalándoles cual es el camino: la manifestación abierta y constante contra el régimen. De ahí que muchos se solidarizan con este movimiento femenino asistiendo a cada una de las demostraciones por ellas planificadas. En la isla estar en contra del régimen es apoyar a las Damas del Blanco, desear la democracia es apoyar a las Damas de Blanco.


La Iglesia cubana por su parte, trató de persuadir a las pacíficas opositoras -es bueno señalar que se manifiestan siempre en peregrinación hacia algún recinto religioso católico, de ahí el rol del clero cubano en este ardiente conflicto-. La policía no solamente ha presionado a las Damas, también a la Iglesia, lo que ha dado como resultado los encuentros entre la curia y el régimen de la isla.


El otro objetivo urgente es lograr la financiación necesaria desde el exterior, ahora muy escasa por la adopción de la Unión Europea de la Postura Común respecto a Cuba. Aquí es cuando entra a jugar su papel el gobierno español, que también trata de sacar provecho en río revuelto obviando la experiencia del ex presidente James Carter quien sufrió la marcha verde cubana en 1980, cuando cerca de 125000 cubanos emigraron en masa hacia EE.UU, muchos de ellos desterrados por el régimen al vaciar el contenido de sus cárceles en la Florida. De ahí el ofrecimiento de Moratinos de quitar la presión interna otorgando asilo a los presos desterrados - van de la cárcel al avión que los lleva a España-.


Aliviada la presión interna, resuelta la cuestión de financiación europea, queda entonces garantizado nuevamente el inmovilismo dentro de Cuba. Y es cuando aparece la figura del viejo dictador pidiendo su cuota de poder real a través de la secretaría del Partido Comunista para de esta forma volver a “comenzar”.


¿Qué debemos hacer los amantes de una Cuba libre?



Primero: Denunciar en todos los foros las pretensiones de los Castro.

Segundo: Apoyar a la disidencia interna, haciéndola visible en todo el mundo.

Tercero: Oponernos contundentemente a un cambio de la posición común europea, la causante, en definitiva, de los pequeños cambios realizados en la isla.

Cuarto: Buscar que el gobierno cubano dialogue realmente con interlocutores del pueblo, esos mismos que ahora destierra, o con quienes aun dentro de la isla disienten de la postura oficial.


Los Castro no tienen nada, negociar con ellos desde el exterior es usurpar el derecho del pueblo cubano.

jueves, abril 29, 2010

CARTA A MI AMIGA CHILENA

¿Tú realmente crees que en Cuba hubo elecciones con una amplia participación popular, como dicen Raúl Castro y sus lacayos? ¿Piensas que en Cuba puedes elegir a cualquiera? Sonia, tú y yo vivimos en la URSS en los años ochenta, antes del deshielo, cuando sucedía lo mismo que aun pasa en Cuba donde los únicos que pueden aparecer en las boletas electorales son los miembros del partido comunista o de los CDR. Una persona cualquiera, independiente o representante de un grupo de vecinos descontentos no puede ni portarte por allí.

Las votaciones en Cuba son una farsa, los delegados son preseleccionados por el partido único y si de casualidad se “cuela” alguno no propuesto por el régimen -nunca pasa-, entonces, hacen una purga interna y no sale, recuerda que no hay contraparte, todo emana desde una sola dirección.

Ya lo dijo Raúl Castro, "aquí nadie hace campaña"y verdaderamente la única campaña la hace el partido único, para que voten por sus peones y, estos una vez elegidos, lógicamente defenderán los intereses del poder, muy alejados de los intereses de la mayoría. Lucharán por los intereses del propio Partido Único y en última instancia del jefe supremo.

Ahora te pregunto ¿para qué sirve un delegado? El delegado es una de las personas encargadas de justificar todos los errores del sistema ante la masa descontenta. Observa a Cuba entera e imagínate qué le podría pedir un ciudadano simple a su delegado de barrio, cuáles podrían ser sus necesidades como ciudadano simple. Por ejemplo, si en una asamblea este ciudadano habla sobre la necesidad de autobuses para asistir a su trabajo... Y el delegado le responde: Compañero el bloqueo norteamericano impide que tengamos autobuses. Si pide leche para sus niños, el delegado te responderá: La guerra bactereológica del imperio ha impedido que las vacas cubanas tengan leche. Si pide arreglar las sillas de la escuela de sus hijos. La respuesta será que los materiales escolares los hemos enviado a Venezuela para que los niños venezolanos puedan estudiar. Si le pide una residencia para los desnutridos ancianos del barrio y evitar así que estén en las esquinas vendiendo ilegalmente cigarrillos para poder comer. El “representante del pueblo” le responderá que la prioridad es la defensa de la revolución y sus logros. Si este buen hombre pide cemento para solidariamente arreglar el consultorio del médico de familia, porque tiene goteras y hay una fosa de aguas fétidas en la puerta del mismo, el delegado le llamará contrarrevolucionario e inconforme.


Desgraciadamente a los cuatro años el Partido vuelve a proponer al mismo delegado para volver a votar por lo mismo y vuelta a empezar. Así hasta cincuenta años.

Estos delegados, puestos y propuestos por el régimen, no sirven de nada, no tienen presupuesto, no tienen autoridad, simplemente son una barrera de contención y los primeros de la cola para recibir las migajas que deja caer muy de vez en cuando el gobierno. También son las primeras víctimas a la hora de purgar cuando hay mucha presión en la olla nacional. Será entonces eliminado con una nota: "... el delagado malversó los bienes publicos", nada nuevo lo hizo Stalin por los años cuarenta.


Si estos "representantes populares" impuestos hicieran algo positivo, ahora mismo estaríamos viendo la obra de estos señores después de medio siglo de poder absoluto, sin oposición, llevando a cabo sus erradas políticas.


Amiga mía, abre los ojos. La democracia no es perfecta yo diría que es el instrumento menos malo que poseemos. En Chile os podéis organizar incluso para oponerse al gobierno y no soís perseguidos ni liquidados. Las políticas de vuestros gobiernos dan algunos resultados, llevan a alguna parte y si no, simplemente cambiáis de gobernante. Estoy seguro que de aquí a unos pocos años en Chile apenas quedarán restos del tremendo terremoto sufrido en días anteriores y sin embargo, pasea por las calles de la Habana y verás lo que ha hecho el sismo castrista con nuestras casas, nuestras familias, nuestras escuelas, nuestros hospitales y nuestras vidas. Y dolorosamente pensarás que estás en Haití o en un país similar y no estarás muy desencaminada.


Y te aseguro que si a ustedes los chilenos, por su forma de pensar les persiguieran, entonces me tendrías a su lado y no del lado el gobierno opresor. Lo único que pedimos los cubanos a los chilenos progresistas es que nos apoyen en esta lucha pacífica por la democracia, teniendo en cuenta que el pueblo oprimido somos nosotros y el dictador totalitario es Fidel Castro. Por favor, ayúdennos. VIVA LA DEMOCRACIA.


sábado, marzo 20, 2010

Sera en Mayo


La fecha es mayo, es el momento donde se pondrá fin a 51 años de menosprecio, desamparo, injusticias, torturas y pesadillas. Es mayo porque ya están creadas todas las condiciones para que detone el tan esperado estallido del pueblo enrabietado por tanto sufrimiento. Nos empujan los muertos, el hambre y el descontento a cambiar esta absurda epoca oscura.


La dictadura no cuenta con recursos para sostener por más tiempo su sangriento dominio. En mayo comenzará ese nuevo amanecer que tanto soñamos y bajarán los dioses con sus escudos protectores a fortalecer nuestro ejercito de hambrientos en la batalla final.


Las madres prefieren enterrar a sus hijos a verles vivir aplastados por los esbirros del gobierno. Los hijos desesperados dirigen sus cuerpos a la muerte para que la vida renazca desde la semilla de su martirio.


Va a ser en mayo con las aguas y las tormentas cuando se levantará el pueblo para gritar ¡BASTA YA!. Parafraseando al titán de bronce en Mayo se rompe el corojo. Va a ser en Mayo cuando mendigar derechos sea propio de cobardes.

Nos vemos en malecón...